Aquellos que dicen que la Política es aburrida quizás se estén perdiendo uno de los espectáculos más entretenidos del momento, ya que el circo mediático que acompaña a la Gran Campaña Electoral es digno de ser analizado bajo un enfoque apolítico.
Por si aún no lo saben, el domingo 22 hay elecciones, pero no Generales como muchos desean, sino Autonómicas y Locales. Vamos a ejercer el derecho a voto para elegir a nuestr@ Alcalde/sa y a los representantes en la Asamblea Regional.
En esta contienda los protagonistas no son los grandes pesos pesados de los dos principales partidos, no hay duelo CR7-Messi ni ZP-RJY. Los cabezas de cartel son segundas espadas de la política y aquí juega un papel fundamental la persona por encima del programa y hasta del partido que representan.
La estrategia a seguir es distinta que en el caso de las Elecciones Generales porque es sabido que en las elecciones del 22-M se vota al Candidato y en las Generales se vota al Partido. Se puede ser de “izquierdas” y votar a un alcalde de “derechas” y viceversa, porque en muchas ocasiones tendemos a votar al Candidato por encima del Partido que representa.
Ahora entendemos por qué los Partidos Políticos se esfuerzan por mostrarnos a sus candidatos como personas muy próximas, cayendo en el absurdo de presentarlos como los salvadores del mundo o los guardianes de las soluciones a todos nuestros problemas, todo ello a cambio de nuestro voto y con la condición de que sean elegidos, porque de lo contrario, esas revelaciones desaparecerán y sus fórmulas mágicas irán a parar a un cajón cerrado con siete llaves.
La postal que presentan todas las ciudades de España es similar, vemos por doquier vallas publicitarias convertidas en grandes carteles electorales en la que aparece la cara del aspirante o del actual inquilino con la mejor de sus sonrisas y con un mensaje que normalmente nos produce carcajadas. Las paredes son mosaicos de caras y de siglas que las empapelan por completo y que nos dejarán un bonito recuerdo durante varios meses a pesar de que el circo ya recogiera su carpa tiempo atrás.
Los candidatos van a contrarreloj y sus equipos trabajan al 150%, por eso se explica que los tecnócratas o asesores que forman parte del séquito electoral hayan planificado una estrategia de imagen tan pésima como la que he tenido oportunidad de apreciar en mi preciosa y querida ciudad, Cartagena.
Vamos a analizar alguna de las perlas con las que esta Campaña Electoral ha tratado de secuestrar nuestra retina.
Empezaremos con la actual arrendataria de nuestro Excelentísimo Ayto, me refiero a la incombustible Pili. La llamo coloquialmente así porque ella misma dice que “me conoces”, por lo tanto no seré yo quien ande con formalismos. Es la favorita y ella lo sabe, así que no ha dudado en regalar a la ciudadanía un book con firma de Matrán con sus mejores posados. Tan pronto la vemos tomando tranquilamente un café con la mirada levantada, como con unos auriculares puestos y enfundada en un chándal casual o disfrutando de un paseo por el Puerto con su melena al aire. Sólo le falta una foto echándole monedas al parquímetro de la zona azul para convertirse en una ciudadana más de a pie. Todo ello acompañado de un texto sin desperdicio con frases que requieren “mármol” como: “Me conoces y sabes que mi primer pensamiento cada mañana es para Cartagena” (parón de 20 segundos para limpiar las lágrimas que brotan de mis ojos).
Lo cierto es que después de 16 años en el sillón parece correcto posicionar al candidato como un valor seguro y movilizar al electorado con la máxima de que más vale lo malo conocido que lo bueno por conocer, pero parece excesivo este acercamiento forzado sobre todo cuando la candidata tiene la custodia compartida con Madrid.
Nuestra Pili, se las tendrá que ver esta vez con la candidata de turno del Partido Socialista que en esta ocasión es… -dejadme 10 segundos para rebuscar entre mis apuntes- , es como decía, la archiconocida Caridad Rives, sin duda una apuesta de futuro como lo fue en su día el anterior candidato Ignacio Segado. Esto viene a confirmar que existen muchas similitudes entre el banquillo del Madrid y la cabeza de lista del PSOE, ya que en ambos casos la rotación es tan alta que hasta se te olvida quién era el titular de tan ilustre sillón. Por ello los asesores del partido han estrujado sus neuronas y nos han presentado la cara de la desconocida, porque toda su cara inunda el cartel, de hecho creo que da la sensación de que se va a salir del él de un momento a otro. Como tributo a la originalidad le han puesto el slogan “Para que Gane Cartagena”, sin duda todo un ejemplo de generosidad ya que todo lo hace por y para la ciudad y sabes que estará “Cerca de ti”, así que imposible que “you never walk alone” porque siempre tendrás a tu derecha a la Pili y a la izquierda y durante unos meses a la Cari.
Pero sin duda la gran sensación ha sido el candidato de Movimiento Ciudadano, el preclaro Don José López, que no viene con un pan bajo el brazo sino con 10.000 empleos, menudas alforjas la del Señor López. Por lo menos nos ha dicho la cifra de creación, aunque nos gustaría saber cuántos más se han de destruir antes y cual será el saldo final. No nos dice cómo lo hará, pero viendo la imagen de su cartel electoral podemos obtener una pista sobre sus fuentes, ya que no me queda la menor duda de que el Sr. López tiene contacto directo con el Todo Poderoso. Cómo si no se iba a explicar esa imagen de Santo Beatificado con la que aparece en las marquesinas de nuestra ciudad. Sus asesores han dado en el clavo porque necesitamos un milagro para salir de esta situación y ellos otro para ganar las elecciones, así que lo mejor es presentarlo como un ser superior con sonrisa forzada que nos muestra unos dientes que desean morder el poder a toda costa. Esta vez no utilizan el mensaje de la cercanía, ya que es un ser espiritual al que le ha sido revelado el misterio para sacarnos de esta crisis a cambio de envejecer 20 años en la foto de cartel.
Así es la campaña vista por los ojos de alguien que se interesa por la política desde el punto de vista del Marketing, porque desde la perspectiva política no hay por dónde cogerlo. Si algún día fuera asesor político propondría un concurso escolar de pintura para niños de 8 a 12 años para que ellos mismos dibujaran e inmortalizaran al candidato en el cartel, seguro que así mejoraría su marca y su producto sería un poquito más vendible a falta de un programa que lo envuelva como regalo para la ciudadanía.
José María Donate
Marketing Consultant

Esas fotos de la Pili con 20 años menos no tienen desperdicio. O las del sr. José López, que durante la campaña no quería que nadie le llamara Pepe Cavite, con sus 10000 puestos de trabajo, que , al parecer, pretendía crear a través de la mano de obra empleada en la construcción de tropecientas mil viviendas que varias constructoras iban a ofertar a coste 0....¡¡¡Toma Ya!!!
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