viernes, 6 de mayo de 2011

No News is Good News

Ciertamente es discutible que “la ausencia de noticias sea una buena noticia” en si misma, pero a veces se agradece. Sin caer en casos extremos, como el de mi buen amigo Descartes, que llegó a afirmar “que sólo sabía que no sabía nada”, me reconforta pensar que mi estancia en el extranjero se asemeja a un formulario en blanco únicamente manchado por las letras que figuran en su encabezado.

Si os soy sincero, he de decios que es una auténtica bendición que la televisión de mi apartamento sea un mero elemento decorativo cuya principal y única función sea la de acumular polvo. Se puede decir que el idilio amoroso que mantenía con este elemento no animado ha concluido, poniendo fin a una relación que ya duraba bastante tiempo.

Mis coqueteos con otros medios como la radio y mis reuniones periódicas con apasionantes libros en el sofá de mi casa, nunca supusieron una ruptura definitiva sino simples parones en nuestra relación. Ella sabía que mi mente era su juguete favorito y cada noche se engalanaba para atraer mi atención. Ahora me visto de CSI, mañana toca ese partidito de fútbol que tantos comentarios genera al día siguiente, ¡cómo no vas a estar presente en la Gala de Eurovisión!, ¡sería imperdonable que ganáramos y tú no estuvieras allí!…..

Así andaba yo, acudiendo puntualmente a las citas que planificaba mi Samsung de 27” todas las noches. Ahora que ya formas parte del pasado, me doy cuenta de que el verdadero mando a distancia lo gestionaba ella, yo sólo tenía el elemento físico que era puramente testimonial. Yo no veía la tele, era la tele la que me veía a mí. Sin saberlo, me había convertido en su personaje de ficción cuyo estudio de grabación era el salón de mi casa.


Poco ya me importa la opinión que te formaste sobre mí, posiblemente pensaste que las noches del mundo 3D debían ser muy aburridas cuando un tipo como yo casi siempre sucumbía a tus encantos. Tus mega-hercios se dispararían cuando toda la familia posaba para tí, sintiéndote plenamente realizada por el cuadro de comedor que tenías ante tus ojos.

Como se suele decir, “eso es lo que te vas a llevar” porque mi fugaz exilio me ha revelado que tu ausencia es una buena noticia, que eres perfectamente prescindible, que tu color será el negro y mi reflejo tu realidad.

Puedes estar tranquila que no serás castigada de cara a la pared y que despertarás de cuando en cuando. Pero debes asumir tu nuevo rol aceptando que tu vida resta valor a la mía y mi vida se enriquece con tu agonía. Serás el mueble que más secretos guarde sobre mí y te alimentarás de nostalgia.

Te brindo un último zapeo por los viejos tiempos antes de decirte “Good Night and Good Luck”.

José María Donate
Marketing Consultant

1 comentario:

  1. Bueno, también se tienen muy buenos recuerdos de esos ratitos frente a la caja tonta. Es cierto que no hay punto de comparación entre la televisión de hoy en día y la de antaño, pero yo recueldo con mucho cariño aquellos dibujos animados de los sábados tarde(Dartacan y los tres mosqueperros, la abeja Maya, Willy Fog, Comando G....), las películas de misterio de los viernes noche en el programa "La Clave", las Nocheviejas con Martes y 13, y así un largo etcétera.
    ¿Qué es más enriquecedor leer? Sin duda alguna.
    ¿Qué perdemos un tiempo precioso viendo programas o series infumables? Pues también es verdad.
    Pero hoy en día, nosotros, nuestra sociedad, no está preparada para prescindir de la televisión. Es triste, pero es así.

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