jueves, 14 de abril de 2011

"El Mundo Unilever"

Viajar es un placer, es un medicamento altamente eficaz cuando te sientes decaído o las fuerzas te flaquean. La receta se despacha en cualquier estación de tren, de autobús, por internet… y raras veces produce efectos secundarios. La posología mínima recomendada es de “dos tomas” al año, aunque siempre se puede ingerir en dosis más altas. Incluso están los que se declaran adictos a este placebo, que curiosamente parecen gozar de un envidiable estado físico e intelectual.

La última vez que consumí “esta dosis” fue en Hamburgo y allí fui consciente de un hecho relacionado con el Marketing, que quizás se esté dando en muchas otras ciudades y hasta puede que no sea nuevo, pero que para mí constituyó un gran descubrimiento. Me di de bruces contra “El Mundo Unilever”.

Primeramente hagamos las presentaciones: queridos lectores de mi blog, os presento a Unilever, una gran multinacional que opera en más de 150 países, cuya actividad se divide en tres grandes bloques (alimentación y helados; cuidado del hogar y cuidado personal) y cuyas marcas son mundialmente conocidas y consumidas (Frigo, Knorr, Flora, Skip, Axe, Dove….); Señores de Unilever, les presento a mi distinguido y selecto grupo de lectores.

Ahora que ya estamos en familia, voy a compartir con vosotros mi “hallazgo”. He visto claramente cómo va a ser el futuro y os he de decir que no me ha gustado. El Mundo Unilever simboliza la supremacía de las grandes multinacionales sobre las pequeñas y medianas empresa. Cobra forma a través de una estructura de acero y cristal con reminiscencias modernas, distribuida en seis plantas que albergan numerosas tiendas satélites pertenecientes todas ellas a la Galaxia Unilever. Huelga decir, que el epicentro de tan magna muestra de poder se haya en un lugar privilegiado de Hamburgo, en las postrimerías del puerto y con preciosas vistas al río Elba.

              

En este Edén Comercial, el consumidor quedará atrapado por la arquitectura y el emplazamiento del lugar, adentrándose en la boca del lobo, para finalmente ser presa de las tiendas monotemáticas que le acechan. ¡Cómo no sucumbir ante un comercio cuya única propuesta es toda la gama de productos de Knorr!, ¡quién no ha deseado adentrarse en el mundo Dove! o quién sabe!…, convertirse por fin en el encuestado anónimo de los famosos y míticos anuncios de SkipTodo ello existe - de verdad de la buena- y hasta se puede hacer la compra los domingos, porque el Mundo Unilever está en otra dimensión no afectada por el virus festivo.

Siento ganas de dedicar mi tiempo a la investigación en busca de esa vacuna o medicamento que contrarreste el fenómeno Unilever, porque temo que pueda ser muy contagioso y haya afectado ya a Amancio Ortega, siendo ya demasiado tarde para frenar la imparable aparición del Mundo Inditex (Zara, Pull & Bear, Stradivarius, Massimo Dutti…).

A partir de ahora me declaro ferviente seguidor de las Sopas Hacendado, las “chicas reales” de los anuncios de Dove no me parecerán tan de “andar por casa” y huiré “como alma que lleva el viento” cuando me tope con algún encuestador de Skip por la calle.

En la variedad está el gusto, adquirir libremente una marca u otra es un acto tan cotidiano como respirar. El Mundo Unilever representa una “preciosa cárcel” para el consumidor y puede provocar el “inicio de la Guerra Fría con Nestlé” -otra vez dos bloques enfrentados-. Esa será su guerra, nuestra batalla será conseguir más medicamentos para nuestra enfermedad viajera.

José María Donate
Marketing Consultant  

2 comentarios:

  1. Soy un adicto al medicamento del viaje. Lo confieso. Necesito tomarlo con asiduidad y ahora que llevo tiempo sin igerirlo me siento decaído. Voy una y otra vez al médico pero no me lo receta y así nunca me curaré..
    Curioso lo del Mundo Unilever. Muy curioso. De todas formas no sé hasta que punto en España funcionaría, hoy en día, un complejo de esta índole. Por muy atractivo que fuera el emplazamiento, ¿hasta que punto merece la plena desplazarse a comprar a un lugar donde sólo puedes comprar unas pocas marcas, por mucha variedad que de estas haya? Considero que siempre será mejor acudir a los grandes Shopping Centers donde, además de esas marcas, encontrarás otras cientos y así poder comprar, en el mismo lugar, todo lo anotado en la lista de la compra. Es cuestión de práctica y de ahorro de tiempo, ¿no?

    Como siempre un artículo muy interesante. Espero ansioso el siguiente. Bien trabajao!!!!!

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  2. Estoy completamente de acuerdo contigo, José María. Tendemos hacia un mundo en el que nuestra capacidad de decisión se verá tremendamente mermada por las grandes multinacionales. Ellos deciden qué, cómo y cuándo compramos. Si quieren que la fresa se ponga de moda, la introducen en sus productos. Si optan por el limón, hacen que la primera parezca horrible... Lo peor es que no somos capaces de parar este fenomeno porque a la mayoría ni siquiera les preocupa. Se limitan a comprar aquello que les dictan y cómo se lo dictan...

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